¿Contratar un seguro de mercancías?

¿Seguros también en el transporte internacional? ¿En serio? Sí, y son muy necesarios. Vamos a ver por qué es importante contratar un seguro de mercancías en el comercio internacional.

Seamos sinceros. Cuando oímos hablar de seguros, a todos nos tiembla el pulso. Seguro del coche, seguro de la casa… ¡Seguro hasta para morirte! Ya sólo nos faltaba tener que tratar con seguros en el trabajo. Vamos a hacer una operación internacional y nuestro transitario nos plantea contratar un seguro de mercancías. ¿Por qué? ¿Por qué no podemos librarnos de los seguros ni en los negocios?

Tratando con clientes, muchas veces he tenido la sensación de que esta “frustración” recorre sus pensamientos. Y no es para menos. Parece que no hay aspecto en nuestra vida en el que podamos librarnos de los seguros. Imagino que la frustración viene principalmente por esos seguros que nos vemos obligados a contratar pero que luego nunca utilizamos. Y sí, a final de año supone un desembolso más o menos importante que preferiríamos invertir en otras cosas.

Posiblemente no lleguemos a utilizarlo, pero debemos concienciarnos de que contratar un seguro de mercancías ante un transporte internacional es esencial. El seguro de mercancías debe estar presente en todas nuestras operaciones. Vamos a plantearnos que hacemos una importación, y que la mercancía que vamos a importar desde China, que tanto esfuerzo nos cuesta comprar, tiene un valor en factura de 50.000 USD. ¿Cuál sería la consecuencia de sufrir un percance que nos supusiese perder esos 50.000 USD? ¿Cuánto suponen esos 50.000 USD para nuestra empresa?

Por mucho que nos queramos poner siempre en lo mejor y pensar que todo va a ir bien en ese transporte, que los tiempos de tránsito van a ser exactamente los que nos dijo nuestro transitario y que la climatología va a ser la idónea, los percances suceden. Todo transporte, sea del tipo que sea, siempre conlleva un riesgo.

Igual tienes la fortuna de que el nombre Maersk Honam no te suene. De ser así, enhorabuena. De menudo quebradero de cabeza te libraste. Si tienes la mala fortuna de conocer este nombre, ya sabes de qué te estoy hablando.

El incendio del buque Maersk Honam

Hace un año por estas fechas, el buque Maersk Honam sufrió un incendio que tuvo como consecuencia el destrozo de numerosos contenedores con destino, entre otros, España. En ese momento, los transitarios nos pusimos alerta porque no sabíamos lo que iba a suceder. No sabíamos cuando se extinguiría el fuego, no sabíamos cuando se iba a poder rescatar la mercancía, no sabíamos cuál estaba dañada y no sabíamos cuándo iba a llegar esa mercancía a destino.

El buque Maersk Honam sufrió un incendio en marzo de 2018

Ante esa situación, el pensamiento racional nos lleva a pensar en que tú no eres responsable del incendio y que la naviera se haría cargo. Pues no. Maersk tuvo que recurrir a una avería gruesa y, gracias a las leyes marítimas internacionales, “se libró” de hacerse cargo de todo el montante financiero.

Quien había contratado un seguro de mercancías tuvo el único inconveniente de no recibir su compra a tiempo. Bendito problema. Al menos pudo recuperar el dinero invertido y minimizar el problema. Porque hubo quien no quiso contratar un seguro de mercancías, y el problema fue enorme. Perder el importe de la factura es duro. Tener que asumir una parte del coste derivado de la avería gruesa es una situación muy grave para una empresa, con un coste financiero que puede ser incluso difícilmente asumible.

Porque en este caso, al haberse declarado la avería gruesa, todas las partes implicadas en el negocio tienen que asumir su responsabilidad en el coste de esta avería. Es decir, si había mercancía tuya en el Maersk Honam, te tocó pagar una parte de las acciones llevadas a cabo para subsanar esa avería. Concretamente, el 42,5% del valor de la carga y de un 11,5% adicional como fianza. Y si no lo pagabas, la mercancía se quedaba bloqueada en puerto.

Si quieres cifras, te puedo decir que un cliente mío tuvo que pagar entre 40.000 y 50.000 USD por dos contenedores que llevaba en ese buque y que no estaban asegurados. Cosas de aprovechar una “buenísima” oferta de nuestra competencia que, para abaratar el coste, “se le olvidó” decirle el importe de contratar un seguro de mercancías. Vamos, un motivo más para darnos cuenta de lo importante que es elegir un buen transitario.

No siempre se queman buques, pero…

Afortunadamente, no se queman buques a diario. De hecho, lo más normal es que no vuelva a quemarse un buque hasta dentro de un buen número de años. Pero durante 2018 fueron varios los vídeos que nos mostraron busques colisionando entre sí o incluso en una mansión en una localidad de Turquía. Y eso tampoco es normal, ojo. Pero sí es más habitual el deterioro de las mercancías por alguna filtración de agua o por algún golpe en el contenedor o en el camión. Como esos daños están cubiertos por el seguro de mercancías, sólo tenemos que preocuparnos por hacer la reclamación pertinente. Reclamación con la que te ayudará tu transitario, que también te gestionará la contratación del mismo.

Y tú, ¿has tenido algún problema con tu carga y lo has podido solucionar con el seguro? ¿Te has visto perjudicado por no haber tenido seguro de mercancías?

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